“¡Chin Bam Bum!”, un cuento infantil para jugar con bebés

Esta semana os quiero recomendar “¡Chin Bam Bum!”, un cuento infantil para jugar con bebés y hacer ruido, mucho ruido. Pero, también, para que paremos y pensemos sobre lo que los más pequeños necesitan.

Sé que siempre hablamos de este tema, pero la realidad es que la vida nos empuja a ir demasiado deprisa. “No me da la vida”, “no tengo tiempo”, “¿cómo ha pasado el tiempo tan rápido?”, son frases que nos repetimos una y otra vez. Y, cuando tienes niños, parece que el reloj corre más deprisa.

En “¡Chim Bam Bum!”, su autor, Frédéric Stehr, nos invita a parar ante un grupo de alumnos en un jardín de infancia que empiezan a hacer ruido (o música) con utensilios de cocina: una cacerola, cucharas de madera, un cazo… cualquier cosa que encuentran les sirve para crear y jugar. El profesor Búho les quitará todo eso, pero, a cambio, les ofrecerá una gran sorpresa que los lectores tienen que descubrir. Y, además, deja una pregunta abierta. ¿Os imagináis lo que pueden hacer con tarros de mermelada?

Si hay algo que nos gusta de los cuentos editados por la editorial Kalandraka, es la capacidad que tienen de elegir historias que transporten al lector a detenerse en momentos cotidianos de la vida. Y, a la vez, hacernos reflexionar a los adultos sobre nuestra manera de vivir. Sobre cómo queremos mostrarles el mundo a nuestros hijos.

“¡Chin Bam Bum!” es un cuento infantil para jugar con los más pequeños, para dejarnos llevar por los sonidos que el autor y los personajes proponen y descubrir que todo tiene un aprendizaje.

Frédéric Stehr es escritor e ilustrador de cuentos infantiles desde hace más de treinta años. Además, ha trabajado en escuelas infantiles y sabe fijarse en esos momentos que los niños nos regalan y transmitirlo a través de las ilustraciones. Tiene influencia de la sencillez de autores como Leo Leoni o Arnold Lobel.

La historia de “¡Chin Bam Bum!” es entrañable, pausada e invita a jugar con los bebés. Es un cuento acumulativo, donde los personajes se van a animando a tocar un instrumento y con un mensaje explícito, pero que no busca ser una reflexión profunda sobre la infancia, sino, más bien, situarnos en un momento determinado y en las consecuencias de los actos de los personajes. ¿Qué nos inspira el hecho de ver a un niño experimentar con el ruido?

 

Las ilustraciones de Stehr son de trazo sencillo y solo los personajes y los instrumentos tienen color, haciendo quedar en un segundo plano el contexto y todo lo que no tenga una importancia para el cuento. Esto consigue que el pequeño lector fije su atención en las llamativas ilustraciones del cuento, dejando a un lado el resto.

“¡Chin Bam Bum!” es un cuento en cartoné, muy manipulable, para peques a partir de dos años. Si que es verdad que tiene un tamaño mayor que los cuentos para bebés, que suelen ser más pequeños, pero también da una idea de su función: no solo que el lector pueda jugar con él tranquilamente, sino que se necesita de la complicidad de un adulto para leer y disfrutar de la historia.

 

Hemos leído en casa “¡Chin Bam Bum!” varias veces y nos ha gustado, incluso al mayor, que tiene cinco años. Es un cuento para leer en casa o en el aula y practicar los sonidos. ¿Qué es música? ¿Qué hace música? ¿Cómo podemos hacerla nosotros con nuestro cuerpo? Una historia sencilla que plantea dudas interesantes.

 

Brownie de Oreo con la receta de Daniel Sobrino, @dulceysaldedani en Instagram. ¡Su sabor es impresionante! Eso sí, lo hicimos el fin de semana y no ha llegado hasta el momento de esta publicación 🙂

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