Begoña Oro: «Estamos haciendo un camino con los lectores y quiero que sigan ahí, apasionándose por la lectura como hacen desde que nacen»

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“He hecho y hago muchos encuentros con lectores. Niños y niñas de seis o siete años, tan maravillosamente espontáneos que puede pasar cualquier cosa, pero sigo poniéndome muy nerviosa antes”. La gran dama de la literatura infantil y juvenil, Begoña Oro, @granduquesa en Twitter, me confiesa que después de haber escrito más de treinta libros, once publicados en el último año, y de haber viajado con su maleta roja de época por numerosos colegios y ferias, todavía siente un cosquilleo en el estómago cuando presenta o habla de alguno de ellos ante el público infantil.

La pasión de la escritora Begoña Oro por la literatura viene de muy lejos. De cuando comenzó a leer. Empezó su carrera profesional siendo editora en SM y, como me confiesa, “me hice editora porque para mí era la manera de que me pagaran por leer.”

Dejó de ser editora, aunque sigue siéndolo de “sus propias cosas”, y pidió una excedencia para dedicarse a escribir. Comenzó haciendo encargos de libros de texto que, aunque no eran sus propios escritos, fue una gran escuela: “Mi trabajo era meterme en una biblioteca y leer, leer, leer y buscar los mejores fragmentos para ponerlos en antologías para que los niños leyeran los mejores poemas, las mejores obras de teatro y eso es un aprendizaje brutal.”

Y, cuando estaba a punto de dejarlo, ganó el Premio Gran Angular de Literatura Juvenil en el año 2011 con “Pomelo y Limón”. “Esa novela la escribí estando en la montaña con un niño de tres años. Mi abuela con demencia senil, que pasaba los veranos conmigo. Amanda, una persona que acompañaba a mi abuela y mi madre, que iba y venía de vez en cuando. Todas metidas en un salón pequeñísimo y con el “Sálvame” puesto a todo trapo y no tenía cascos. Tengo una gran capacidad para aislarme y no me cuesta nada trabajar en cafeterías o sitios así. Bueno, tengo la capacidad de aislarme y la capacidad escuchar cotilleos si quiero, que también me encanta”, me confiesa entre risas.

Hacer lectores

Quedo con Begoña, que llega puntual, en la pastelería Celicioso, en la calle O`Donell de Madrid. Un lugar especial para ella, donde suele pasar alguna tarde merendando con su sobrina. Cerca del Retiro, un jardín emblemático para los escritores, y de su sitio preferido, la biblioteca pública municipal Eugenio Trías, Casa de Fieras.

Cada entrevista es especial, podéis descubrirlas todas aquí, pero con Begoña tenía muchas ganas de merendar. Ella cuida cada detalle. Es elegante, educada y mide cada palabra que dice, como buena editora. Nos hemos encontrado en varias librerías durante la presentación de algún libro, nos hemos saludado, nos seguimos por las redes sociales, pero nunca nos habíamos parado a hablar de su trabajo, de sus libros y de la profesión de escritora.

Begoña Oro durante la presentación de «Monsterchef».  Foto cedida por la autora y publicada en su Instagram

En una de sus últimas entrevistas, en el periódico “El Heraldo de Aragón”, Begoña explicaba que podía definir su profesión no como “escritora”, sino como la de “hacer lectores” y le pregunto por el matiz. “Escribir puede ser una actividad bastante solitaria, pero yo siempre pienso mucho en el lector, esa es la gran diferencia. Y pienso en hacer lectores. No es lo mismo tener delante a un niño de tres años que a uno de ocho. Estamos haciendo un camino y quiero que sigan ahí, apasionándose por la lectura como hacen desde que nacen.” Aunque el camino sea difícil. “Leer es difícil y a veces hacemos como que no. No es solo en el momento en el que aprendes a decodificar y descubrir que cada letra se pronuncia de una manera. Pero lo que es la competencia lectora, eso hay muchos adultos que no lo tienen porque implica cosas como captar una ironía, poner en relación lo que estás leyendo con tu experiencia vital… cantidad de cosas muy complicadas de hacer. A los niños les pedimos un esfuerzo estando acostumbrados cada vez más a que tengan compensaciones narrativas sin esfuerzo a través de los contenidos audiovisuales.” Algo que la psicóloga María Jesús Campos ya nos explicó en su entrevista y que era uno de los problemas con los que se encontraban los adolescentes.

Las políticas destinadas a fomentar la lectura tampoco ayudan mucho en este aspecto. Faltan medidas, proyectos, apoyos… “todo son campañas muy bien intencionadas de que bonito es leer, leer es viajar, pero que no llevan a ninguna parte porque para un niño eso son palabras huecas. Lo que se necesitan son dotaciones para las bibliotecas escolares, personal para esas bibliotecas que esté allí trabajando, se necesitan horas, tiempo o formación en el profesorado porque no tienen formación específica en literatura infantil y juvenil”, entre muchas otras cosas, me explica Begoña.

Sus libros

Después de “Pomelo y Limón”, Begoña Oro comenzó una gran carrera literaria, con varias sagas. Una de las más famosas es “La pandilla de la ardilla”, con Rasi como protagonista. Dieciocho historias distintas sobre unos amigos que comenzaron a aparecer en los libros de primero y segundo de primaria de SM. “Nace de la mano del proyecto, pero estuvimos creándolo a la par para ver qué personajes podían ser atractivos para los niños, para que los acompañaran en el aprendizaje. Y las ardillas siempre me habían encantado porque cuando era niña tenía un vecino que tenían una ardilla en casa y recuerdo subir a casa del vecino a ver a la ardilla.”

Y, aunque Rasi le sigue dando multitud de alegrías, besos y abrazos por parte de sus lectores, “los mejores del mundo”, como le confesó su compañero de escritura en la novela “Tú tan cáncer y yo tan Virgo”, Alberto Jiménez Schuhmacher, puede que “Misterios a domicilio: pistas apestosas” sea su saga preferida. Comenzó la historia de los mellizos Hugo y Olivia en el año 2016 y por ahora lleva publicado seis números. La novela nació como una correspondencia para su hijo. Él le pidió que le mandara cartas mientras estaba de campamento y Begoña así lo hizo. Le mandó un capítulo en cada carta. Preparó todo meticulosamente, como es ella, sin dejar nada a la improvisación, para que recibiera cada día una y las mandó antes de que él se fuera para que le llegaran a tiempo. “Cuando volvió, lo primero que me dijo mi hijo al bajar del autobús fue que quería saber el final y que le había gustado más que “Los Futbolísimos”. Y así comenzó esta gran saga literaria.

“Me gusta el humor

porque yo creo que desde el humor

se puede abordar cualquier tema.”

La mayoría de @loslibrosdelaoro , como se llama en Instagram, son de humor y no es difícil de entender cuando la conoces. Su sonrisa es contagiosa y su sencillez e ironía engancha. Afirma que es más difícil hacer reír que llorar y me confiesa que ella siempre fue una niña muy triste y melancólica. “Abogo por el humor porque estoy bastante convencida de que si un niño se ríe con un libro va a querer seguir leyendo, porque es un placer. Como lectora infantil, abogaba por el drama a tope, pero al mismo tiempo, me gustaba mucho Gloria Fuertes que tenía algunos cuentos que, en el fondo, eran tristísimos, un poso melancólico bajo una capa de humor.”

Concursos y consejos

Como os he dicho antes, ella publicó su primera novela a raíz de ganar un concurso. Para los escritores noveles sigue siendo una de las mejores puertas para entrar en el mundo de la literatura y Begoña lo conoce bien. Ella trabajó como lectora en varios concursos, leyendo y elaborando informes de los manuscritos que le llegaban. “Yo cuando digo que es una buena opción, no digo que la mejor, es porque es saltarte pasos. Tú mandas un libro a una editorial y estás a la cola si no tienes un agente (ella no lo tiene). Sin embargo, cuando lo mandas a un concurso, el editor tiene que leerse todos antes de una fecha. Entonces sabes que te van a leer en menos tiempo y para mí eso es clave. Yo, que tengo mucho publicado, he mandado libros a editoriales que no sé si se han llegado a leer y se supone que cuando lo mandas a un concurso se lee y se lee en menos tiempo y por eso me parece la mejor opción. Y sé y me consta, porque lo he visto hacer, que gran parte del programa editorial se llena ya con los libros que, no habiendo ganado el concurso, no estaban mal, se recuperan y se ponen en contacto con el autor para publicarlo”.

Begoña Oro con su maleta roja. Foto cedida por la autora.

Begoña y yo quedamos antes de las fiestas de navidad. En esa época se produce una compra masiva de libros, así como en ferias del libro, como en la última que se celebró en Madrid. Cientos de novedades que los lectores vemos, ojeamos y compramos. Muchas de ellas desaparecen a las pocas semanas, otras, con mucha suerte, pasarán un tiempo en las estanterías de las librerías. “Se ha entrado en una especie de inflación, de burbuja editorial en la que se van lanzando novedades para ver si alguna funciona y no da tiempo a que se posen, a que funcionen”, explica Begoña. Esto produce en el lector una sensación de agobio, de no saber qué elegir, por eso le pido a Begoña algún consejo para los compradores de libros:

1.- Que compren en una librería, si es de infantil y juvenil mejor que mejor, que saben más todavía.

2.- Que piensen que están haciendo un regalo, que un regalo siempre es un equilibrio complicado, porque por un lado como regalador quieres regalar algo que a ti te gusta, pero también tiene que gustarle a la otra persona.

3.- Y, lo más importante, para recomendar un libro no es tanto conocer a los autores o conocer los sellos, sino conocer al niño o a la niña para la que estás buscando y tirar de ahí, de sus intereses.

“Si tú conoces al niño,

vas a encontrar el libro

que le va a gustar”

De los intereses y la elección de libros por parte de los adolescentes también nos dejó consejos en el artículo “Tips para superar una crisis lectora”.

Merienda con sabor a chocolate

Llegamos al final de la entrevista. Aprovecho para pedirle que me firme su último libro, “Monsterchef”, con el que ha viajado por varias librerías con su maleta roja llena de complementos monstruosos para presentarlo. Y, mientras hablamos, me cuenta que su último libro con el que perdió “la fe de esa manera en la ficción”, fue “El mundo de los gnomos”, de la editorial Montena: “cuando escribí “Monsterchef”, que tiene al final de cada capítulo unas “monstercosas”, datos divulgativos, tenía como referencia ese libro, con unas acuarelas preciosas, que te contaba leyendas de los gnomos, pero también te hablaba de su anatomía, de sus costumbres y yo me lo creía a pies juntillas”, me explica mientras sonríe y terminamos el bizcocho de zanahoria que hemos compartido.

                                        Begoña Oro dedicándome sus libros. Foto: Rocío Campos

Me preparo para descubrir un poco más a Begoña, algo de su infancia, su merienda.

“La merienda es mi momento favorito del día,

de toda la vida.»

Me encanta todo: la palabra merienda, la hora de la merienda, yo nací a la hora de la merienda.

Cuando vivía en Dublín, llevábamos horario irlandés, pero hacíamos merienda e instauré la merienda en todos los amigos irlandeses que teníamos.

Para mí la merienda de toda la vida, es un clásico, pero es así, es pan no con mantequilla, a mí me ponían margarina, pero lo que me gustaba era el chocolate Dolca, que era un chocolate negro que me encantaba rayado sobre una capa así de gorda de margarina y esa es mi merienda ideal. A veces también tomaba el chocolate tal cual. Era y sigo siendo una adicta al chocolate.

Me acuerdo que mi madre tenía guardado en una especie de alacena que había a la entrada de casa una tableta y desaparecía a la velocidad de la luz. Una vez estaba tan duro tan duro que yo no podía partirlo y me lo comí a mordiscos y mi madre usó eso para averiguar cuál de los tres hermanos era el responsable. Nos puso a los tres en fila, que parecía como el zapato de Cenicienta, pero con los dientes, para ver en cuál de los tres encajaba la huella.”

Y, ¿a qué autor o ilustrador de literatura infantil y juvenil nos recomiendas conocer?

A María Menéndez-Ponte deberías conocerla. Es el ser a la que se le ilumina la cara más veces por segundo, es como mágica esta mujer. A Pedro Mañas. A Pablo C. Reyna, porque no solo es un escritor buenísimo, que lo es, sino que el proyecto que tiene de Tormenta es fantástico y tiene una visión amplísima de la literatura infantil. Y Carlota Echevarría, también es un perfil interesante.

Intercambiamos libros, yo me llevo mi ejemplar firmado de “Monsterchef” y ella mi primer libro, “El nido”. Para mi es todo un honor que ella lo tenga.

Me voy sin averiguar su edad, un misterio que ni Wikipedia conoce y que he intentado calcular durante la entrevista. No me hace falta. Sus historias y ella misma son eternamente jóvenes.

Si queréis comprar el último libro de Begoña Oro, «Monsterchef», os animo a hacerlo en vuestra librería de barrio o en alguna favorita que tengáis. Buscar un buen librero o librera que os aconseje y disfrutad del placer de estar en un sitio tan mágico como una libreríaPero, si decidís comprarlo por internet, podéis hacerlo a través del enlace de abajo (en la imagen) que es mi link de afiliado a Amazon y del que me llevo una pequeñísima parte de la venta para mantener el blog y seguir recomendando buenas historias.

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Begoña Oro: "Estamos haciendo un camino con los lectores y quiero que sigan ahí, apasionándose por la lectura como hacen desde que nacen"
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Begoña Oro: "Estamos haciendo un camino con los lectores y quiero que sigan ahí, apasionándose por la lectura como hacen desde que nacen"
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Entrevista a la escritora de literatura infantil y juvenil Begoña Oro
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11 comentarios sobre “Begoña Oro: «Estamos haciendo un camino con los lectores y quiero que sigan ahí, apasionándose por la lectura como hacen desde que nacen»

    1. ¡Muchas gracias Sara! Me alegro de que la entrevista sirva para que puedas conocer a Begoña porque es una maravillosa persona y sus libros son magníficos. ¡Gracias!

    2. Menuda entrevista tan completa, me ha encantado la forma de dar a conocer a Begoña Oro. Muy curioso porque nosotros conocemos a Rasi la ardilla por los libros del cole de mi segundo hijo jeje. Y mi enhorabuena por tu libro «El nido». Un abrazo!

  1. Me ha encantado la entrevista. Este año he descubierto a Begoña Oro precisamente con La pandilla de la ardilla porque en el proyecto de biblioteca del colegio de los peques, cada jueves, mi peque mayor se ha traído algún cuento de esta divertida colección.

    1. Las aventuras de Rasi son maravillosas y me alegro de que lleguen a los coles a través de las bibliotecas, lugares completamente mágicos. ¡Gracias por comentar!

  2. Acabo de descubrir tu blog y me quedo por aquí! Me ha encantado esta entrevista. En casa Rasi y los libros de Begoña nos acompañan desde hace unos años, a mi hijo mayor le encantan. Nunca fallan! Estupenda esta oportunidad de conocer algo más a esta maravillosa escritora.

    Un abrazo!

    1. ¡Muchísimas gracias por comentar y por leer el blog!Los libros de Rasi y las novelas de Begoña Oro son maravillosas. ¡Gracias!

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